Tres erres, una familia
Las RRR son las iniciales de la familia que abrió la carnicería en el año 2000. Empezó como empiezan estas cosas en Durango: un local chico, un refrigerador, y la costumbre de conocer al cliente por su nombre y saber cómo le gusta el corte. Veinticinco años después seguimos ahí, con la misma gente atendiendo y con hijos que crecieron aprendiendo a filetear antes que a manejar.
Nunca fuimos los más grandes ni quisimos serlo. Lo que sí cuidamos desde el primer día es de dónde viene la carne: trabajamos exclusivamente res 100% de engorda. Es más cara y más difícil de conseguir constante, pero es la diferencia entre una carne que se deshace y una que no. Esa decisión no la hemos movido en 25 años.
Por qué carne seca
La carne seca se ha hecho en esta región desde mucho antes que existiera la carnicería. Es la forma de guardar la carne cuando no había refrigeración: se sala, se tiende, y el sol hace el resto. Nosotros la hacemos con la receta de la familia, la misma que se usa en la casa desde antes del año 2000.
Es también el único producto nuestro que puede viajar. Al no ser perecedera y venir empacada al vacío, la carne seca llega igual de bien a Monterrey que a Mérida. Por eso es con lo que abrimos la tienda en línea: es lo que sí podemos mandarte sin traicionar la calidad.
El proceso, sin atajos
Cortamos la carne delgada, a mano. Se sala a mano, una por una, y se tiende al sol. No usamos deshidratador industrial: el sol y el aire seco de Durango hacen el trabajo, y hacen un trabajo mejor — la carne queda con sabor, no acartonada.
El costo de hacerlo así es que no mandamos nosotros. Manda el clima. Si el día amanece nublado o entra humedad, el secado se alarga; si se descompone el tiempo, no se seca. Por eso cada producción es un lote numerado con su fecha de secado, y por eso los lotes son chicos y se acaban. Cuando en la web dice que quedan ocho packs, quedan ocho packs de verdad. Y cuando se acaba, no hay más hasta el siguiente sol.
Lo que va en la bolsa
- Res 100% de engorda — la misma que vendemos en el mostrador.
- Salada a mano y secada al sol.
- Sin conservadores ni azúcar añadida.
- Empacada al vacío en bolsas de 100 g, con su número de lote.
Si andas por Durango, pásate a la carnicería. Y si no, te la mandamos.
Ver la carne seca